vferrer.net, modelismo ferroviario

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LA CONSTRUCCION DE LOCOMOTORAS DE VAPOR EN HO (I)

24/01/2010 by Vicent Ferrer in Archivo, Modelismo

A TODOS LOS ACTUALES Y FUTUROS MODELISTAS QUE QUIERAN INTRODUCIRSE EN ESTA APASIONANTE FACETA DE LA CONSTRUCCIÓN INTEGRAL DE LOCOMOTORAS EN HO

SUS TÉCNICAS

La construcción del llamado modelismo de pieza tuvo su edad de oro en nuestro país casi a finales de los años 70, durante todos los 80 y principio de los 90, teniendo su principal foco en Barcelona.
En la actualidad esta modalidad casi ha desaparecido, y ello ha venido motivado por una serie de factores, tales como el cierre de algún que otro establecimiento pionero en este tipo de afición, la falta de piezas específicas para ello (ruedas, domos, chimeneas, etc.) el mayor poder adquisitivo de estos aficionados-constructores, la dificultad y encarecimiento de las mecánicas, la aparición cada vez más numerosa de modelos comerciales, así como los simuladores de juegos ferroviarios y el Internet, son elementos a tener en cuenta en el descenso de esta faceta del modelismo ferroviario.
No obstante existen algunos jóvenes que sienten lo que yo denomino el “gusanillo constructor”. ¿Quién no ha soñado con construirse alguna vez una locomotora determinada? Quién lo haya hecho sabrá la satisfacción personal que conlleva la realización de una pieza. Bien sea una locomotora, un sencillo vagón o un coche.
Todo lo anterior viene a cuento como consecuencia de una charla mantenida con un compañero de afición –también constructor- que me indicaba no hace muchos días, porque no explicaba la construcción de una locomotora de vapor en H0. Pues el cree que hay un determinado sector de gente joven que esta interesada en esta faceta del modelismo.
Así, después de una serie de consideraciones con sus pros y contras se llegó a un acuerdo. No se explicará la construcción de una locomotora determinada, pues es largo, farragoso, de resultado incierto su seguimiento y obliga al autor a construir un modelo para ir explicando paso a paso su realización.
En lugar de la citada construcción integral, se explicarán las diversas técnicas que se precisan para poder construir una locomotora, haciendo valido el axioma: “No le des el pez, enséñalo a pescar”. Teniendo en cuenta que estas técnicas son siempre las mismas y corresponde al aficionado el elegirlas en cada momento durante el proceso constructivo. Imagínese amigo lector por un momento que se tuviera que explicar cada vez todo el proceso constructivo de una locomotora. Resultaría aburridísimo por lo repetitivo. Un ejemplo sería la construcción de una cabina de locomotora. El procedimiento siempre es el mismo, por desarrollo de la misma, ¿qué cambia? , la forma de las ventanas frontales o laterales, pero el proceso constructivo es siempre el mismo.
Las diferentes partes en que dividiremos el trabajo son: Chasis, que es donde va alojado todo el sistema de rodaje. Sobre chasis o bancada, donde se apoya la caldera, cabina y demás. La superestructura, que es el conjunto formado por la caldera, cajón de fuegos, cabina, etc. Finalmente dedicaremos un espacio al tema del bielaje en todos sus aspectos y resto de elementos decorativos, chimenea, domos, engrasadores, faroles etc.,
No obstante antes de adentrarnos en el aspecto meramente constructivo, debemos pensar en el modelo que queramos hacer y planificar su construcción.

Primeros pasos
Mi recomendación personal es que se elija un modelo de fácil realización. Mi primera locomotora fue una 030 de cilindros interiores, es decir, sin ellos, y a partir de ahí he realizado toda mi colección.
A este respecto quiero indicar que la citada locomotora es la que en su día explicó su construcción el gran modelista barcelonés Joan Forné, no teniendo constancia el autor de estas líneas de publicación alguna desde dicha fecha (1982) de ningún escrito o tratado que aborde la construcción integral de locomotoras específicamente nuestras.
Así pues, siendo el deseo de uno de comenzar por grandes piezas lo mejor es comenzar por una pequeña locomotora.
El primer paso será elegir el modelo en base de nuestras posibilidades, tanto manuales como técnicas o de dificultad. Una vez elegido el modelo, pasaremos a la fase de documentación tratando de conseguir el máximo de ello por poder diseñar el modelo lo más real posible. Así, se impone la búsqueda de fotos por ver los detalles de la misma y planos por ver de tener las medidas. Este es un aspecto bastante difícil en nuestra afición, pues lamentablemente únicamente contamos con las fichas del material motor de Renfe. Estas fichas si se calcula previamente la escala a que están efectuadas partiendo de un valor conocido, y aplicamos una regla de tres nos dará las medidas reales con pocos centímetros de diferencia. Una vez obtenidas las citadas medidas reales solo tendremos que reducirlas a escala H0.
El siguiente paso consiste en hacer un dibujo a escala con las tres vistas típicas, es decir, alzado, perfil y planta, lo que nos dará ya una primera imagen de nuestra locomotora.
Aquí yo practico una técnica que a parte de reportarme una primera satisfacción, me permite ver los futuros volúmenes de la pieza en cuestión. La técnica citada consiste en la confección de las piezas en papel o cartulina de la locomotora como si de un recortable se tratara realizando a continuación su montaje. Si aplicamos este procedimiento en la confección de las piezas de nuestra futura locomotora, nos ahorraremos bastantes quebraderos de cabeza. Pues permite ver si el diseño –tamaño y forma- es correcto pudiendo efectuar cuantas correcciones creamos oportunas.

Desarrollo en cartón de una futura 231 Andaluces sobre una mecanica comercial

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Esta segunda foto nos permite ver ya cual será el empaque de la locomotora

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Si añadimos la caldera y la cabina ya no acercamos más a lo que será nuestro modelo

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Este contrapicado frontal nos muestra perfectamente los volúmenes, así como la caida lateral de la cabina

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Finalmente esta imagen en 3/4 nos permite ya, practicamente ver la que será nuestra próxima realización. Si las medidas son las correctas, incluso nos habrá servido de modelo para el desarrollo de las piezas.

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Una vez comprobada la idoneidad no nos quedará sino dibujar la pieza sobre la plancha de latón por medio de escuadra de aletas y compás de puntas, para a continuación por medio de sierra de segueta recortarla dejando unas pequeñas décimas que serán rectificadas por medio de lima fina. Pero no adelantemos acontecimientos.

Una nota aclaratoria:

“Son muchos los que dicen que practican y hablan de escala exacta. Esto de entrada y con el factor de reducción que nos movemos no es exacto. De hecho creo recordar que a partir del factor de reducción 1/20 ya no se puede realizar la escala exacta. ¿Alguien se ha parado a pensar el tamaño a escala de unos pasamanos o de uno de los pequeñísimos tubos que recorren la caldera? Realmente insignificante y lo que es más, muy débil caso de quererse reproducir. Lo que no está reñido es buscar la proporcionalidad en la pieza en su aspecto general, tan importante como la propia y dura escala.
Hago este comentario, porque desde el momento en que escojamos las ruedas para nuestra locomotora, y dado que aunque sean de fina escala, RP25, Mike Sarman o ruedas Romford, resultará que la pestaña que tienen siempre será mayor que la que le correspondería, únicamente la llamada Proto87 es escala pura y dura con todas sus consecuencia, lo que se traduce en el especial montaje de vía lo que la convierte en un producto de reducida difusión y solo al alcance de verdaderos especialistas.
Así, hay aficionados que prefieren utilizar un menor diámetro de rueda que el que realmente le correspondería asumiendo la pestaña el efecto visual del volumen de la rueda real y de esta forma “trabajar a escala”, y otros, entre los que me encuentro, prefieren utilizar ruedas del diámetro que le corresponden utilizando las ruedas de menor pestaña que nos brinda el mercado, y compensando el modelo posteriormente.
Un simple ejemplo puede ser suficiente, imaginemos que queremos construir una Mikado, la distancia que tiene que haber entre sus ejes es la del diámetro de la rueda, más la pestaña, más el espacio existente entre pestañas para que no se toquen las ruedas, todo ello nos dará un aumento de longitud del modelo de unos 9 mm mas o menos. Longitud esta que tendremos que repartir en el modelo, compensándolo entre las diferentes partes de la locomotora.
De la utilización de uno u otro criterio dependerá el aire definitivo que pueda tener el modelo. Un ejemplo de libro sería la Bonita de Model Loco, en contrapunto con la de Ibertren. La primera sigue mi criterio, y la segunda el otro. Otro ejemplo la Mikado de Model Loco junto con la de Electrotrén. En ambos casos (Model Loco proporcionó de una forma magnífica los volúmenes y los frontales) los resultados han sido objeto de infinitos ríos de tinta, con opiniones para todos los gustos”

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