Modelismo

UNA VEZ NO ES COSTUMBRE

8 minutos de lectura

A mi amigo Rafael Gil, maestro en esto de camiones y demás sobre vías

El mundo del ferrocarril como resulta obvio, esta formado por trenes que recorren un espacio físico transportando viajeros y mercancías.
Dentro de este aspecto que es el transporte nos encontramos con otros medios como el barco, el avión y el omnipresente camión que, durante muchos años fue el enemigo a batir.
Ya he dicho algunas veces que nuestras maquetas, módulos, dioramas o realizaciones que hagamos no deben basarse únicamente y exclusivamente en el material motor y móvil, pues el ferrocarril es un conjunto de aspectos lo suficientemente amplios como para tenerlos en cuenta. Primero de forma individual (señales, cubatos, edificios, muelles mercancñias, grúas. etc) y después colectivamente (ambiente ferroviario) que es donde se funden todos los elementos individuales para conseguir el todo ferroviario.
Así, al igual que dedicamos esfuerzos en mejorar el material móvil, debemos también esforzarnos por conseguir unos edificios acordes al espacio / tiempo que queramos representar; una señalización coherente; unas grúas hidráulicas y depósitos adecuados, y de esta forma un sin fin de aspectos que una vez terminados y puestos en escena –maqueta funcional, módulo o diorama cobrarán todo su valor.
Digo lo anterior porque en los muchos años que llevo de afición  es muy raro ver coherencia en la mayor parte de las realizaciones que a nivel nacional observo. Quiero decir con ello que no precisamente por tener o pretender una gran realización se va a conseguir el objetivo. Antes bien, he visto algunas maquetas muy modestas pero que tenían coherencia, y eso, las hacía creíbles.
Dicho esto, el tema de este escrito es la presencia de camiones en nuestro mundo ferroviario imaginario. Si existe ya falta de rigor histórico en aspectos como estaciones, edificios e instalaciones, material remolcado y móvil, con mezclas totalmente fuera de su época y tiempo, que decir del tema del mundo del motor sobre neumáticos en sus breves aparciones en las maquetas. Sencillamente, sin comentarios.
Bien es cierto que no existen realizaciones de calidad de vehículos especialmente ibéricos, únicamente la casa Eko y Anguplas ofertaban y oferta la primera modelos de vehículos de estas características. Y por si ello fuera poco, faltos de la calidad que se les podría exigir o demandar a estas realizaciones al día de la fecha, pues son de los años 60 inyectados en plásticos de colores inadecuados y de una pobre calidad de detalles. No obstante son una base sobre la que podremos trabajar con pocas herramientas y obtener un resultado espectacular en cuanto al resultado final, vistos los elementos iniciales.

Mis inicios

He de confesar que los modelos de camiones Pegaso (*) de la marca  EKO han ejercido una gran influencia sobre mi ánimo constructivo.
Tan es así, que hace ya tiempo y siguiendo las indicaciones de un gran amigo mío, me aventuré a la construcción (parcial) y mejora de un Pegaso de la citada marca. No voy a tratar de explicar aquí la construcción de los camiones que se muestran en la presente página. Únicamente diré que se han aprovechado las cabinas de los diversos modelos de Pegaso, algún que otro bastidor de origen y poco más de los modelos iniciales.
En cuanto al tema cajas, la mayoría se han construido nuevas por medio de plástico Evergreen, y pequeños flejes metálicos. Y por último las ruedas y demás elementos proceden de diversos desguaces de otros camiones de otras marcas. Sería como el copiar y pegar actual en la informática.
Si que diré que si una de estas cabinas corrugadas de camión Pegaso, la repasamos con una lima triangular, le eliminamos las rebabas y la pulimos con un cepillo de púas metálicas de forma suave, mejorará un montón de enteros la citada cabina. El resto no es si no, la observación directa de elementos reales de este tipo de camiones y su posterior realización por cualquiera de las técnicas constructivas que adoptemos.

(*) No siendo un experto en camiones, solicito expresamente el beneplácito y comprensión por parte de aquellos aficionados a esta disciplina, por si he cometido algún error imperdonable, pues lo único que he tratado ha sido obtener unos modelos de camiones nuestros con sus peculiares características.

El Pegaso sobre la vía

Mi buen amigo Rafael es poseedor de una maqueta “La ciudad de los Tranvías” que ha sido objeto de publicación en una de las revistas del medio.
Decir que es un maestro en esto de los camiones y demás vehículos sobre carriles sería poco, pues sus realizaciones son innombrables sobre este aspecto. Así, tranvías, camiones, coches, carruajes de caballos, pequeñas locomotoras de vapor, y toda una pléyade de vehículos recorren su imaginaria ciudad, mezclándose entre ellos en una variopinta fauna motorizada.
Lo bien cierto es que habiendo terminado las existencias de ruedas y cabinas de camiones Pegaso decidí cerrar esta parte de mis realizaciones. Pero e aquí que un buen amigo recientemente me regaló un camión Pegaso Comet por si quería hacer algo con él.
La verdad es que inicialmente pensé que ya no tenía interés para mi, pero resultó que mi amigo  Rafael estuvo en casa, y habiéndole comentado la existencia de este vehículo, me lanzó el reto: ¿Por qué no construyes un camión para el ferrocarril?
Dicho lo cual me comentó la forma de iniciarme en esta faceta de nuestro mundo ferroviario.

La realización

Para su construcción se ha partido de:
Un Pegaso Comet de la casa EKO
Un par de ejes Romford con ruedas de 11 mm., de diámetro
Trozo de tubo de latón de paso interior 2 mm, utilizado como casquillo
Unas tiras de Evergreen de 1 x 1’5 mm
Placa lisa de Evergreen de 1 mm de gruesa
Placa de circuito impreso
Hilo de latón fosforado 0’45 mm
Cable eléctrico fino
Perfil en U de 3×1 de Evergreen
Ídem en U de 3×1 metálico
Un par de topes
Un enganche de husillo
Un engranaje
Un motor con su tornillo sin fin
Un par cubre ruedas (latón de 0’3 mm)
Tornillería diversa.
La caja y el toldo son de recuperación de otro camión, nada impide utilizar el que trae de origen el camión.

En esta imagen y su sucesión podemos ver todo el despiece así como los diversos pasos dados para la consecución del modelo.

El motor se ha fijado por medio de soportes atornillados lo que permite su posterior desmontado así como el ajuste de la transmisión. Podemos observar igualmente las tomas de contacto

Esta imagen permite ver como se ha encasquillado por medio de tubo de latón el eje motor

El primer paso consiste en desmontar totalmente el camión. Operación que efectuaremos mediante una navaja de relojero, introduciéndola por las rendijas y actuando a modo de palanca separaremos las diversas piezas.
Una vez libre el chasis de todo lo citado, la siguiente operación consiste en eliminar los cubre ruedas traseros y dejarlos perfectamente alineados con el chasis.
El siguiente paso consistirá en la adecuación del soporte del eje de la dirección de tal forma que coloquemos en su lugar un tubo de latón de paso interior 2 mm que nos servirá de soporte de giro del eje delantero.
Confeccionado este, pasaremos a la confección del eje motor trasero. Para ello desmontaremos totalmente el otro eje, procediendo a continuación a calar el engranaje dispuesto para ello. A continuación pondremos dos trocitos de tubo de latón de 2mm de diámetro y de una longitud de       , y terminaremos montando nuevamente las ruedas. De esta forma habremos obtenido el eje motor.
El siguiente paso es la realización de un hueco en el piso del chasis a través del cual pasaremos el eje motor con el tornillo sin fin. Ver foto.
Obtenido el agujero y comprobado que el conjunto motor pasa, procederemos a la fijación de los casquillos sobre el  chasis, procurando que todo el conjunto quede horizontal a la vía. Ver foto
El motor se ha fijado al chasis por medio de una pletina atornillada al chasis, y  a la que él esta atornillado. Ello es así para permitir su desmontado y ajuste.
Este será el momento elegido para ajustar el motor al engranaje, hecho lo cual dejaremos fijado por medio de los tornillos citados.
Llegados a este punto se puede decir que tenemos el vehículo prácticamente terminado.
Así continuaremos con la caja del camión. Caja a la que practicaremos un agujero para que pueda pasar por encima del motor, y que una vez ajustada al chasis también fijaremos al mismo por medio de tornillos. Ver foto
La confección de unos contactos, tanto para el primer eje, como para el segundo –motor- y la colocación de unos pequeños cables nos llevarán un poco de tiempo más, terminado lo cual podremos hacer ya pruebas en línea habiendo procedido a un lastrado de la caja para su buen funcionamiento.
Hechas los ajustes necesarios, tanto mecánicos (ajuste y engrase) como eléctricos pondremos sobre la vía y veremos con satisfacción como recorre nuestras vías.
NOTA: Las indicaciones que se dan aquí, han sido la forma de proceder mía, y se dan como lo que son, indicaciones que puedan servir de guía a cualquier aficionado que se interese por la construcción de modelos. Siendo cualquier otro modo de proceder igual de válido.

Sucesión de imágenes que permiten ver distintas fases de la construcción y montaje del Pegaso sobre vías.

Algunos detalles.
Antes de decidir que modelo haría, estuve consultando mis archivos así como diversas páginas web, habiendo llegado a la conclusión de que la mayoría de los modelos existentes no son sino construcciones de circunstancias. Y si bien algunos están medianamente o bien realizados, la mayoría no son si no lo dicho antes, modelos de compromiso o circunstancias.
A la vista de ello me decidí por un modelo provisto de topes en su parte delantera por si tenía que remolcar alguna vagoneta en ese sentido de la marcha. De ahí la existencia de esa protuberancia sobre la que se asienta la traviesa con sus topes y enganche de husillo.
Por otra parte, también estuve dudando sobre si colocarle o no los cubre ruedas posteriores, pues algunos los conservan y otros no. Finalmente me decidí a su colocación, pero subiéndolos más hacia arriba de su posición de origen.
Con la inclusión del tubo de escape, el depósito del freno de aire del camión, la caja de herramientas, los frenos y un limpia parabrisas di por terminado el modelo.

Conclusión.
Espero que la lectura de estas líneas haya sido de vuestro agrado, y que si alguno se decide a la construcción de uno de estos camiones le pueda servir de guía en su realización.
Finalmente he dotado al citado vehículo de una pequeña vagoneta de acompañamiento, pudiendo de esta forma hacer un pequeño recorrido en mi maqueta o figurar en un pequeño diorama ferroviario, y como he dicho al principio, una vez no es costumbre, con lo cual doy por cerrada mi participación en el mundo de los camiones.
Aunque esta vez lo sea sobre vías.

Denia abril de 2009

EL PEGASO EN SERVICIO

ALGUNOS DE LOS CAMIONES DE MI MAQUETA

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