LA CONSTRUCCION DE LOCOMOTORAS DE VAPOR EN HO (I)

EL CHASIS

Elemento fundamental en la construcción / confección de cualquier artilugio que pretendamos que circule sobre nuestras vías, pues de su buen acabado dependerá el tener un rodaje perfecto a no tenerlo. Y esto último a demás de desastroso, no tiene solución alguna que no sea la confección de uno nuevo.
Para la confección del citado chasis se partirá de chapa de latón de 1 o 0’8 mm de grosor. Sobre la que dibujaremos por medio de un compás de puntas apoyado sobre regla metálica y escuadra de aletas el desarrollo del citado chasis marcando los centros de los ejes* y cuantos elementos precisemos para el buen fin del mismo.
* Un problema que se puede plantear cuando marcamos los centros de los ejes, es que nos quede uno más alto que otro. Ello dará lugar a un chasis que no apoyará de forma perfecta sobre la vía, quedando cojo. Para evitar dicho problema deberemos pensar que nuestra locomotora tenga los ejes que tenga, la debemos considerar como si fuera una 020. Es decir el primer y último eje son los que deben únicamente apoyar sobre el carril, el resto debe estar ligeramente por arriba del mismo. Para conseguir esto, marcaremos el primer y el último eje donde corresponda, y el resto de ellos 2 décimas por arriba. Esto será suficiente para evitar dicho problema, y no reportará ningún problema al futuro bielaje. Otra solución es la que aportan algunas marcas comerciales. Así Jouef practica un agujero en el sentido contrario es decir hacia abajo, de hecho si levantamos una locomotora de esta marca veremos como el 2º y 3º eje cuelgan, ello hace que se adapten perfectamente sobre la vía contribuyendo a mejorar la toma de corriente, compensando las irregularidades con un movimiento de sube y baja.

Las herramientas deben ser pocas pero de buena calidad, pues de ellas dependerá el resultado final, así precisaremos un compás de puntas, una punta de trazar, una escuadra metálica de aletas, otra escuadra metálica normal de tamaño mediano, una regla metálica con divisiones de medio en medio milímetro y un pie de rey.
Dibujados los citados laterales del chasis procederemos a recortarlos por medio de sierra de arco procurando seguir las líneas marcadas para después afinar la pieza por medio de limas finas. Las tijeras o cizallas para chapa son a proscribir en nuestra afición.
Llegados a este punto la parte superior de los citados laterales o largueros debemos procurar que se nos queden bien planos, para ello haremos uso de la escuadra comprobando el citado aspecto.

Este podría ser el esquema de un chasis convencional para una 0-3-0, dibujado sobre una chapa de latón de entre 0’8 1 mm de grosor.

Bastidor 2

Esta imagen nos muestra ya los dos perfiles que conformaran nuestro chasis o bastidor, los puntos negros indican la posición de los futuros separadores. La prolongación frontal es la que, previo doblado de la misma nos conformará los aparta piedras de nuestra locomotora

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Colocados los separadores, ya se va perfilando nuestro futuro chasis

Bastidor 3

Si hemos seguido las indicaciones, y sido precisos habremos obtenido una cosa similar a esta

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Vista superior del chasis con separadores cilindricos, planos de refuerzo y las dos traviesas porta topes

Chasis 2 jpg

Una vez debidamente comprobado, procederemos a soldar los citados largueros por esta parte superior empleando para ello una cantidad reducida de estaño.
De esta forma habremos conseguido una especie de emparedado o sándwich y conseguiremos que cuando efectuemos los agujeros para los ejes, así como los agujeros para la fijación del chasis estos nos coincidan de forma perfecta. Efectuados los citados agujeros, previo marcaje del centro de cada uno de ellos por medio de granete, los iremos practicando partiendo desde una broca menor hasta llegar a la broca final. De esta forma conseguiremos un agujero perfecto.
Efectuados ellos, pasaremos a desoldar los citados largueros los cuales dejaremos limpios de cualquier resto de soldadura.

La fijación de los largueros
El siguiente paso consistirá en la fijación de unos separadores que nos den el ancho adecuado.
Tres métodos son los existentes y que a continuación se explican: por medio de separadores roscados, por medio de un separador plano superior o por medio de perfiles en L.
El primer método consiste en la adquisición de unos separadores de latón fresados y con sus correspondientes tornillos, los cuales colocaremos en sitios estratégicos del chasis. Estos separadores cumplen una doble función, por una parte separar el chasis, y por otra aprovechando el agujero central de que van dotados, servir de punto de agarre del futuro bastidor.
Ventajas: Son ideales para el aficionado novel, ya que permiten una fijación fácil y rápida.
Inconvenientes: Al ser un separador de forma cilíndrica la superficie de apoyo del chasis es muy pequeña, y una mala manipulación del mismo puede acabar en rotura.
El segundo procedimiento consiste en la colocación en la parte superior de los largueros de unas piezas de forma rectangular o cuadrada con la anchura ya determinada por nosotros los cuales soldaremos en el sitio previamente dispuesto para ello. Al igual que en el caso anterior se aprovecha el agujero para fijar el bastidor.
Ventajas: Es un método de fácil construcción si tenemos herramientas para ello. Este método lo utilizan los aficionados que construyen varias piezas iguales.
Inconvenientes: Precisamos fabricarnos una matriz que tenga los agujeros del chasis para pasar a través de ellos unos bulones del tamaño de los ejes que nos servirán para posicionarlos y fijarnos los largueros. Aporta mayor rigidez que el sistema arriba citado.
Finalmente el tercer sistema, consiste en separar los largueros por medio de perfiles de latón en forma de “L”. Para ello precisamos fijar previamente los citados largueros por cualquier sistema, una vez fijados y comprobados procederemos a la soldadura de los citados perfiles.
Ventajas: El perfil en L aporta una mayor superficie de contacto entre los largueros, confiriendo una solidez extraordinaria a la pieza.
Inconvenientes: Precisamos agenciarnos de un sistema que nos permita la fijación previa del chasis.
Yo utilizo una combinación del primero y del último. El primero lo utilizo como fijación previa, y una vez comprobado el paralelismo del chasis, le sueldo por la parte interior los correspondientes perfiles en L recuperando a posteriori los separadores iniciales.

Clasica fijación de los laterales de un chasis, mejor que con separadores cilíndricos, pero insuficiente. La parte inferior resulta débil si hacemos fuerza sin darnos cuenta

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El sistema más completo se muestra en este dibujo, fijación por medio de L

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Secuencia y diagramas de un chasis con tapa inferior

Este esquema muestra el proceso completo para la confección de uno de estos tipos de chasis, muy utilizados por los fabricantes profesionales, pero a los que no debemos renunciar en nuestra búsqueda de técnicas y conocimientos constructivos.

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La presente imagen nos muestra los dos laterales con sus huecos para recibir a los ejes, dos tapas frontales, dos cuadradillos encargados de recibir la rosca del tornillo que sujetará la tapa inferior, y la misma a la derecha de la imagen. Tanto los cuadradillos como las tapas frontales refuerzan todo el conjunto

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Aqui podemos ver el chasis termiando con sus detalles, la tapa inferior y la futura bancada

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Vista de la parte inferior del chasis con sus ejes colocados y la tapa debidamente atornillada.

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Vista lateral del chasis con tapa inferior para la realización de la 0-2-0 de caldera vertical del Norte, de los Talleres de Valladolid

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