La caseta de enclavamientos


Ah! Esos viejos edificios denominados casetas de enclavamientos diseminados por toda nuestra geografía en cuyo interior existía todo un microcosmos ferroviario.El telefonillo con su eterna cantinela, ring, ring, ….
-Caseta C, dígame
-Aquí puesto de mando, prepare itinerario para el Surexpreso.

Aún recuerdo el ambiente que vi en la caseta de Zafra, con sus palancas Siemens; o el de Soria; o uno de los pequeños que existían en anónimas estaciones, para terminar con el impresionante puesto de Algodor. Toda una maravilla de la técnica, tanto en su funcionamiento como en su conservación que llegaron a hacer mella en mi dejando un recuerdo imborrable de esos breves instantes en que pude saborear todo un mundo hoy prácticamente desaparecido.

Las Casetas de enclavamientos nacieron de la propia necesidad de proceder a la llamada concentración de palancas, especialmente en las grandes instalaciones ferroviarias donde su manejo a pie de vía se hacía imposible. De esta forma se construyeron los edificios encargados de albergarlas en su interior. Si bien existieron edificios de planta baja, la mayoría de las veces son edificaciones que se elevan por encima de lo normal con la finalidad de dotar al personal que desarrolla su función de una mayor visibilidad.


Así pues desde palancas Saxby/Farmer, o Bianchi/Swartz, pasando por las omnipresentes Siemens hicieron su aparición en su interior. Los itinerarios de dirección junto con los diversos tipos de enclavamientos utilizados vinieron en completar esta importante parcela del ferrocarril. Los agentes desarrollaban su función en relación con su categoría y era un espectáculo para la vista digno de la mejor relojería, el ver la perfección en el funcionamiento de las palancas previamente seleccionadas por el itinerario escogido.El Modelo

Queda claro que las casetas de enclavamientos hicieron mella en mí y siempre deseé reproducir una de estas instalaciones en mi maqueta.

Con la llegada al mercado de la caseta que en su día propuso Jouef pense en comenzar a realizar esta instalación. Lo primero que pude constatar era que si la colocaba donde realmente tenía que ir no podría gozar de su observación en un primer plano. Por ello tomé la decisión -creo que acertada- de confeccionar un pequeño diorama.


Esta técnica que casi no se emplea en nuestra afición a mi personalmente me ha proporcionado grandes satisfacciones. Es bien sabido que la mayoría de nuestras realizaciones conllevan un elemento fundamental en nuestro mundo: el movimiento. Pero no por ello debemos renunciar a confeccionar pequeños módulos o dioramas que, aparte de poder dar rienda suelta a nuestro siempre afán constructivo, su reducido tamaño hará que sean una realidad en un breve espacio de tiempo. Si a ello unimos la faceta de fotografía, tendremos los ingredientes necesarios para llegar a confeccionar un modelismo de atmósfera nuestro.Con la adquisición de la caseta, di el primer paso para si confección. El siguiente consistía en dotarla de un interior. Afortunadamente por aquellas fechas la marca MKD sacó al mercado todo un interior de caseta que me apreste a adquirir.

Si bien el modelo de palanca correspondía a un puesto Saxby –usado aquí, pero muy antiguo para lo que yo pretendía- no por ello me desanimé. Pues además contenía gran cantidad de elementos que hoy se encuentran en el módulo que aquí aparece.

El primer paso consistió en modificar la escalera de acceso a la caseta, pues en nuestro país se accede de forma lateral y no frontal. Ello me dio pie para confeccionar una nueva barandilla más acorde con la realidad. Se montaron las palancas así como las piezas del interior pero sin llegar a nada definitivo.


El siguiente paso consistió en proyectar el ambiente que debía tener el diorama encargado de recibir este conjunto. Se pensó que debería prevalecer la sencillez junto con la inclusión de algún elemento que aportara el toque nuestro. La observación de la propia realidad vino en dar la solución: se clocarían dos sifones de paso de aguas. Dicho y hecho me puse en su busca junto con mi hijo Marc. Ello motivó algún que otro viaje, su localización, su medición y posterior dibujo y correspondiente ejecución a escala.La inclusión de un cambio junto con una tapia o valla vendría a darle el toque final al conjunto el cual viene en representar un puesto avanzado junto con una bifurcación de dirección.

Su confección

El diorama tiene unas medidas de 50 x 20 cm, y su confección es la misma que para una maqueta. Los laterales son de chapa de 6mm. recortados con la forma del paisaje y atornillados al piso de madera. La explanación y laterales de la trinchera se han confeccionado con porexpan debidamente recubierto de cualquier pasta al uso.

La vía se encuentra sobre una pista de corcho de 3mm que tiene la anchura de la explanación que se pretende reproducir.

En cuanto a ésta se partió de pequeños trozos, y dado que el diorama iba estar en un primer plano se confeccionaron por medio de pequeñas tiras de latón las correspondientes bridas de empalme con sus remaches a modo de imitación de los tornillos. En cuanto al cambio se procedió a sustituir toda la parte de funcionamiento eléctrico al tiempo que se sustituía el tirante de los espadines por uno de latón. Todo ello en aras de un mayor realismo.


Cuando llegué a este punto me encontraba con un diorama con su paisaje (volumen) representado; vías; una caseta y unos elementos para su decoración, los cuales a pesar de ser correctos no me acababan de llenar. Especialmente las palancas. Ello motivó un tiempo de espera especialmente dedicado a la investigación y a la consecución de elementos de nuestro tren que vinieran en representarlo de forma mas acorde.A ello contribuiría la confección de la señal semafórica de indicación de dirección de la antigua Cía. del Norte. Se pensó que la cronología fuera la del comienzo de Renfe y final de las compañías privadas, lo que podía dar lugar a situaciones curiosas como así ocurrió en la realidad. No se olvide que el período de normalización fue muy largo. Para su realización se partió de un poste de celosía metálica de Aneste al que se le efectuaron una serie de modificaciones. Las paletas del semáforo se elaboraron con hilo de latón de 0’5 mm y chapa perforada de Scale Link. Dado que no se quería una señal funcional esto hizo más fácil su reproducción.


Con el descubrimiento de la marca Weinert a través de un amigo alemán me volví de nuevo hacia el módulo. De esta marca son los contrapesos; los soportes de la transmisión de los cables; las cajas de poleas y las chapas protectoras de los cables que de forma omnipresente se encuentran en estas instalaciones. Pero seguía faltando a mi entender un elemento esencial, las palancas de mando nuestras.Afortunadamente con la llegada al mercado de la marca RN de la mano de CdF, aquellos aficionados que tendemos a esta parcela del ferrocarril podemos empezar a contar con elementos propios nuestros y empezar a dejar de españolizar otros productos de fuera. Dicho y hecho. Adquirí unas cuantas referencias de la palanca Siemens propuesta por RN. A continuación se confeccionó una bancada donde poder instalar este conjunto. Para ello nada mejor que recurrir al propio archivo, o al de compañeros de afición. Después de un detenido estudio se pasó a la citada realización, la cual se hizo con perfiles de latón siguiendo uno de los innumerables tipos existentes.

Con la colocación de las palancas previamente soldadas a su polea, y su fijación a través de un eje de latón de 1 mm se terminó este impresionante conjunto. Ya solo faltaba pintarlo. En este caso se han utilizado pinturas acrílicas las cuales dan un resultado estupendo.


Así pues ya no tenía excusa para no finalizar el módulo. Se comenzó por terminar la decoración habiendo utilizado para ello diversas referencias de la marca Woodland Scenics, procurando huir de los tonos verde primavera. La vía se pinto y patinó al tiempo que las traviesas han sido objeto de envejecimiento. La colocación de balasto blanco aporta una nota de vez que se contrasta con el gris correspondiente a una pequeña renovación.La colocación de los contrapesos, las guías de los cables, las chapas de protección de los mismos, el conjunto del cambio y su indicador de posición (Lemabo) fueron otros tantos pasos necesarios para conseguir el ambiente que se pretendía.

Llegados a este punto únicamente faltaba el elemento principal: La caseta de enclavamiento. Una observación más pormenorizada de la realidad vino en constatar que en nuestro país uno de los laterales de muchas casetas estaba prácticamente inutilizado. Se procedió pues a su “tapiado” por medio de plástico previamente rayado, pues no existía nada similar. Ya solo estaba a falta de pintura, para ello un buen amigo procedió a su pintado y posterior envejecimiento. Yo por mi parte terminaba de pintar los elementos que debía montar en su interior, al tiempo que confeccionaba los “cristales” a medida, pues están encastrados en el hueco correspondiente.

Había llegado el momento solemne de fijar la caseta y proceder a su “equipamiento” lo que se pudo efectuar sin ningún problema dado que la mayoría de los elementos ya estaban confeccionados y pintados.


Otros elementosEs bien sabido que la atmósfera no es únicamente una buena locomotora, un buen vagón, un excelente paisaje o una soberbia caseta. Es un compendio de todos estos elementos y otros muchos, algunas veces más pequeños e incluso sutiles, los que vienen en conferir realidad a nuestras realizaciones.

Así pues los trozos de carril junto con una marmita abandonada al lado de la tapia; las dos traviesas encima de las cuales apoya un carril con el fin de que no pasen vehículos; el punto de luz solitario; la bicicleta eterno acompañante del ferroviario modesto durante décadas; el poste de telégrafos, etc… son otros tantos elementos que vienen en incorporar veracidad a nuestras realizaciones.

CONCLUSION

Llegados a este punto no me queda sino decir que gracias a un conjunto de marcas, y en especial a RN ha podido reproducir finalmente un elemento tradicional de nuestro ferrocarril el cual las nuevas tecnologías están haciendo desaparecer a pasos agigantados. Sería interesante que nuestros políticos, o quién tuviera poder decisorio para ello instara la protección de alguno de esos puestos, en especial el de Algodor. Pero no una protección de boquilla o testimonial en busca de votos que, todos sabemos a donde lleva, sino una protección eficaz que incluso incluya su mantenimiento en estado de marcha para que futuras generaciones puedan ser testigos de un modelo de arqueología industrial y técnica, sin la cual no estaría el ferrocarril actual donde está.